Hay lugares que se disfrutan caminando despacio y otros que invitan a dejarse llevar. Artiga de Lin es uno de esos lugares. Este rincón del Valle de Arán tiene aires de escenario secreto: bosques frondosos, cascadas que parecen sacadas de una película y una calma difícil de encontrar en otras zonas más transitadas.
Y, en medio de todo eso, el tren Artiga de Lin que se ha convertido en una alternativa muy atractiva para descubrir el entorno sin renunciar a la comodidad.
El tren Artiga de Lin es un servicio de tren turístico que recorre este maravilloso entorno natural. Una zona montañosa de hasta 2.600 metros de altitud situada entre los municipios de Las Bordas y Viella.
Este trenecito opera solamente en temporada alta con salidas frecuentes que te permiten llegar a este enclave pirenaico sin necesidad de vehículo propio. Es una excursión que se puede hacer con niños, lo que la convierte en una opción especialmente valorada por familias y viajeros que quieren explorar el entorno de forma cómoda y sostenible. Además es accesible para personas con movilidad reducida.