No puedes visitar el Valle de Arán y alrededores sin dejar de probar su cocina tradicional y sus platos más sofisticados, creados gracias a la elaboración de productos naturales de primera calidad y al amor por la tradición. Las tentaciones son muchas y las recetas recogen todo el sabor de los Pirineos. Con este artículo de blo queremos presentarte el top 5 de platos que no puedes dejar de probar durante tu estancia. ¡Saborea la exquisita cocina aranesa!
Top platos del valle de arán
Entre fuego lento y recetas ancestrales, el Valle de Arán se saborea con los cinco sentidos.
Fecha de publicación: 06 julio 2021, 10:00am
Longitud del artículo: 4 minutos
Olla aranesa
En la Olla se resume todo el sabor de la cocina aranesa. Cada familia la elabora de manera diferente y los profesionales suelen seguir recetas heredadas. Es un plato de cuchara, sabroso, de ebullición, casero y rural, en el que se superponen con un orden riguroso verduras, carnes, legumbres y hasta arroz y fideos. Contundente y de gran poder energético, la Olla aranesa es seguramente el símbolo por excelencia de la cocina tradicional del Valle de Aran. Recuerda que ya la tratamos junto con su receta en otro artículo de nuestro blog.
Civet de Senglar (guiso de Jabalí)
Típico de la tradición gastronómica occitana, el civet de Senglar es un sabroso estofado de carne de jabalí. La carne se macera durante dos días en vino, ajo y hierbas para luego ser cocinada por 7-8 horas a fuego muy lento. Es una receta “Slow Food” , preparada con gran amor y paciencia, elaborando carne de caza de la misma zona. La caza en el Valle de Aran hoy en día supone una protección para las propias especies animales, ya que controla su población en ausencia de depredadores y enfermedades derivadas de la ganadería rural. El periodo hábil para la caza de jabalíes comprende desde final de septiembre a final de febrero, según una práctica sostenible y respetuosa con el entorno natural.
Trucha a las finas hierbas
Después de las graves riadas del 2013, el Conselh Generau d’Aran impulsó durante los años siguientes diferentes actuaciones para favorecer la repoblación de truchas (entre otras especies) en la cuenca del río Garona. A día de hoy la temporada de pesca está preparada de manera óptima, después que los gestores decidieron pararla durante tres años para dejar que el río se recuperase.
La trucha a las finas hierbas es un plato rico y sano que utiliza hierbas aromáticas, como el tomillo, la salvia, la albahaca, el eneldo, el estragón y, especialmente, el hinojo. El pescado es cocinado a la sartén o a la parrilla.
Confit de Pato
El confit de pato tiene origen en la tradición culinaria francesa. Dada la proximidad del Valle de Arán a Francia podrá encontrar en su cocina sabores y recetas influenciados por la cocina gascona. El confit se prepara en un proceso de conservación que tiene siglos de antigüedad y consiste en salar un trozo de carne (normalmente la pierna del pato) y escalfarla en su propia grasa. Es un proceso muy laborioso y largo que permite conservar la carne por largo tiempo. El confit de pato es un plato jugoso y sabroso, muchas veces acompañado por un delicioso puré de manzanas y patatas.
Crespèths (Crêpes)
Las Creps del Valle de Arán De influencia francesca, el “crespèth” es la variante aranesa de la crêpe dulce. Se hace con leche, harina, huevos, sal y azúcar, añadiendo ron, coñac o anís, según el gusto. Este postre tradicional del valle tiene diferentes nombres según la ubicación o la población: “brescajus, crèspeths o pasteres”. Es un postre sencillo, pero que gusta a todos, sobretodo a los niños si se añade crema de cacao. Es uno de esos postres de puro vicio: ¡Porque es un no parar de coger uno tras otro!