Entrevistador - "Hablas de que viene mucha gente por aquí ¿Cuántos más o menos al año?"
MONTSE: "Uffff (suspira), no tengo ni idea. Muchos. Muchos" Entrevistador - "¿Y el plato favorito? ¿Qué es lo que más te piden?" MONTSE: "Bueno el plato estrella: Las ollas, las coles, los canelones de boletus... y ahora también está cogiendo mucha fama la paletilla de cordero deshuesada. Están pidiéndola mucho."
Entrevistador - "¿Y tu plato favorito a nivel personal?"
MONTSE: "¿Para cocinar? ¿O para comer? (Se ríe). Bueno para mí la paletilla está muy rica la verdad. Y sino la olla. La olla Aranesa sin lugar a dudas. Disfruto mucho preparándola."
Entrevistador - "¿Y cómo se prepara la olla Aranesa? ¿Sabes que hicimos una receta en luderna y nos quedó pendiente coger la tuya?"
MONTSE: "Pues venid cuando queráis. La grabamos y os lo enseño. La olla tiene mucha elaboración. Primero se prepara el caldo, luego se le añaden las verduras, y bueno, luego se trocea la carne y se mezcla con las verduras. Aunque mejor venís cuándo podáis y os lo enseño, que tiene su truco."
Entrevistador - "¿Hay algún recuerdo que guardes con especial emoción?"
MONTSE: "Pues la verdad que muchos. Ahora coincide que están volviendo algunos de los que comían aquí cuándo eran pequeños. Y eso te hace mucha ilusión. El otro día vinieron unas chicas que me hicieron mucha gracia. Primero me preguntaron si sabía quiénes eran. Yo les dije que no, que no me acordaba. Ellas me respondieron que era las hijas de unos clientes de toda la vida, que querían comer y que les diera el mismo chupachups que les daba cuándo venían de pequeñas. La verdad que me hizo mucha ilusión. La verdad que estos son los clientes que te alegran el día."
Entrevistador - "¿Tienes algún sitio especial del valle de Arán? ¿Un rincón favorito?"
MONTSE: "Escunhau (responde con una sonrisa). Bueno, me gusta también mucho subir al lago y disfrutar de muchas de las vistas que tenemos por aquí. Es un sitio muy especial."
TIENDA DELICATESSEN DE CASA TURNAY
En ese momento, un comentario sobre dulces hace que una cosa lleva a la otra y Montse nos pide que pasemos a su pequeña tienda de Gourmanderies. Nos lleva por un estrecho pasillo y reconocemos la puerta trasera del restaurante, que abre para que entre algo más de luz. Una vez allí, nos abre una puerta que da a una sala en penumbra. Al encender la luz, la reconocemos enseguida: botes de mermelada, algunos paquetes de dulces de diferentes sabores e incluso alguna hornamentación atípica nos reciben en su tienda.