Los pueblos del Valle de Arán parecen suspendidos en el tiempo. Sale humo de las chimeneas, la luz se posa sobre los tejados de pizarra y lo único que se oye es el agua bajando por alguna calle. Basta con bajar del coche para entender que aquí el ritmo lo marca el lugar.
Se trata de 33 núcleos repartidos en 9 municipios y tres zonas. Están muy cerca unos de otros y en muchos de ellos la iglesia sigue presidiendo el conjunto. Algunos concentran servicios y comercios; otros suman apenas unas decenas de vecinos y un puñado de casas de piedra.
No hace falta verlos todos para descubrir el valle. Este recorrido por los pueblos con encanto del valle te llevará de los pueblos de altura junto a Baqueira a los del fondo del Garona.
Pueblos con encanto para sentir el Valle de Arán
El encanto de estos pueblos está en su conjunto, la arquitectura aranesa de piedra y pizarra, los campanarios románicos que asoman sobre los tejados, las calles que suben y bajan sin prisa y las montañas siempre al fondo.
Son pueblos pensados para ser vividos.
Conviven vecinos de todo el año y viajeros que vienen a desconectar, así que casi cualquier pueblo ofrece una terraza donde sentarse, una mesa donde probar la cocina del valle y un alojamiento con carácter. El lujo aquí es poder quedarse, pasear hasta la plaza y dejar que la tarde decida.
En este paseo visitaremos Naut Aran (Alto Arán) que reúne 9 núcleos en la zona más oriental y elevada, muy ligada a Baqueira Beret. El Mijaran (Medio Arán) que agrupa 13 núcleos en torno a Vielha, donde se concentra la mayor actividad comercial. Y, finalmente, el Baish Aran (Bajo Arán) suma 11 núcleos siguiendo el curso del Garona hacia la frontera francesa.