Sin embargo, el casco de esquí o de snowboard es ahora uno de los requisitos básicos en la indumentaria de protección implementados en el deporte blanco.
Pero, además de protección, el casco debe ofrecerte toda la comodidad y, ¿por qué no?, ese toque estético que mejor vaya contigo. Para conseguirlo, te explicamos cómo elegir casco esquí snow y disfrutar de las jornadas más divertidas y seguras sobre la nieve.
Normativa sobre los cascos para la nieve
Para elegir casco de esquí tienes que echar un vistazo a aquellos modelos homologados según la normativa vigente y los requisitos de seguridad para este tipo de accesorios para practicar deportes de nieve.
Los cascos de esquí son homologados si cumplen con las pruebas determinadas en las 3 principales normas de aplicación:
Normativa europea EN 1077, que es de obligado cumplimiento.
Normativa estadounidense ASTM F2040.
Normativa de la Federación Internacional de Esquí FIS RH2013.
Estas normas determinan una serie de requisitos de seguridad que el casco debe cumplir para su homologación y que atienden a diferentes aspectos del mismo y su uso.
Los requisitos son:
Que el casco no interfiera en el campo de visión.
Que permita la cobertura total de las áreas más sensibles de la cabeza.
Una gran resistencia a la penetración y al desgaste.
Disponer de sistemas de gran retención mediante sus cintas de agarre.
Una alta capacidad para absorber impactos (el más importante).
Aunque los protocolos de homologación en materia de seguridad estadounidenses y europeos difieren en algún aspecto, es posible obtener la certificación de calidad en ambos controles.