Luderna

Entrevista con Miguel Arias | Café con LUDERNA

Entrevista con Miguel Arias | Café con LUDERNA

Ha sido llegar a Unha, aparcar nuestra furgoneta LUDERNA frente a su casa, y Miguel Arias ya ha abierto la puerta como buen anfitrión para saludarnos. En los pocos segundos que nos ha costado recorrer los metros que separan la puerta de entrada de su salón ya hemos entendido, por su cariño y trato personal, que aunque no estemos en nuestra casa vamos a sentirnos en ella durante toda la entrevista.

Mientras dejamos el abrigo y preparamos lo necesario para la entrevista, Miguel nos ha servido unos cafés a nuestro gusto sobre una gran mesa de madera que preside una habitación llena de recuerdos. "Ése cartel lo hizo el tío Luis. Lo ponía en la carretera de Francia para que la gente supiera hacia donde ir para visitar Baqueira", nos dice, mientras señala un madero con un "Al telesilla de Baqueira" pintado a mano con una caligrafía excelente. De otra época. Sobre él, un rótulo serigrafiado también sobre madera con un "Casa Arias" con unas letras vetustas sobre fondo negro hace compañía a otros tantos objetos con diferentes historias detrás. "Ahí hay un tornillo que me encontré de una máquina pisa pistas. Ah, y eso de al lado es un bastón típico vasco que me regaló alguien muy especial."

Cartel antiguo Baqueira

El cartel de telesilla que preside la entrada del salón de Miguel Arias

Una vez más, la entrevista comienza de la forma más inesperada:

Miguel Arias. "¿Sabes de dónde viene la palabra café?"
Entrevistadora: "No, no tengo ni idea"
Miguel Arias. "Caliente, aromático, fuerte y escaso" -se ríe


Entrevistadora: "Pues como estar a tu lado. Eres de esas personas que escasean. Yo no conozco mejor anfitrión. Eres mi referente educándome como anfitriona. ¿Cuántas veces habremos hablado de tu llegada al Valle de Arán, y de todas esas historias tan bonitas que tienes guardadas?"

Miguel Arias. "Gracias. Ayer hubo un encuentro maravilloso gracias a una amiga mía, François Millet, francesa y relacionada con las famosas marcas de ropa de montaña Millet. En el año 73 vino a trabajar con nosotros y estuvo trabajando de guía dos años. Me avisó de que estaba aquí, nos juntamos y estuvimos esquiando y haciendo las bajadas que hacíamos en aquel entonces sin los medios mecánicos que existen ahora mismo. Quedamos a las 11h30 en 2.200 y terminamos a las 14h en Möet tomando champán y recordando todos los buenos momentos de esa época. 

Todos estábamos de acuerdo en que en ése momento conseguimos hacer una familia. Una familia de gente joven, con ganas y con una ilusión: hacer la estación que hoy es. Ella que vive en Le Clusaz y la compara con una estación de los Alpes. Y yo ayer, cuándo veía los desniveles que puedes hacer, con la calidad de nieve que hay, con la variedad del terreno y lo bien trazadas que están las pistas, lo volví a confirmar. No tiene nada que envidiar a ningún sitio.

Por no mentir, tenía la parte de atrás del cerebro constantemente recordándome el cómo lo haría yo en este momento, en estos años, pero a pesar de que creo que ayer habría como 4.000 personas, no las ves. No las ves. "


Entrevistadora: "¿Y qué echas de menos actualmente en la estación?"

Miguel Arias. "Que se fomente un poco más la escuela. Para mi es el mejor 'departamento de marketing' que hay en una estación. 200 o 300 chavales que esquían  y que hacen de embajadores en la estación. Pero vamos, que yo he visto la estación de diez estos días."

Entrevistadora: "Yo como madrileña que tenía más a mano otras estaciones, estoy de acuerdo. Esta estación no tiene nada que envidiar a otras, y en 18 años viviendo en el Valle, no me la acabo."

Miguel Arias. "Tu has empezado como todos, en el puerto de Navacerrada. Y déjame decirte que por ello eres muy afortunada. Yo actualmente he llevado casi a 5.000 esquiadores a Canadá con mi agencia, y el que aprende en Navacerrada puede esquiar en cualquier sitio. Y para muestra, ahí tienes un botón. En un país de sol, playa, flamenco, la única medalla de oro de esquí fue para Paquito Fernández Ochoa y su hermana Blanca."


Entrevistadora: "Qué bien me conoces. Además yo era asidua de 'Venta Arias' dónde me llevaba mi padre a sacarme el frío. Porque en esa época esas chaquetas y esas botas de cordones me dejaban criogenizados los pies."

Miguel Arias, hablando de Sierra Nevada,  "Los primeros años del hotel Arias (señala un cuadro al lado de la ventana) sí era un muy bien hotel. Era un hotel que imitaba el estilo suizo, con una clientela muy buena. Luego ya cambió y se vinieron más a sitios como este. Y eso es algo que espero que se sepa mantener en el tiempo. Tanto por parte de la estación como por parte de los políticos. Que tenga claro cómo es este destino - Valle de Arán-  y que se fomenten las estancias largas, de varios días o una semana."


Entrevistadora: "Bueno, yo creo que hemos aprendido mucho de ti. En LUDERNA hemos extendido la estancia media a 5,6 noches y en verano a 10 noches estos últimos años. Tu visión integral nos ha ayudado mucho a desarrollar conceptos como por ejemplo el teletrabajo en apartamentos del Valle de Arán. También andan por ahí nuestras guías digitales que se basan en el acompañamiento propio al cliente durante toda su estancia. Algo que siempre has defendido en este destino para esquiadores y visitantes."

Miguel Arias. "Hay una palabra que para mi es mágica y que para mi es "DESTINO". Destino quiere decir que yo destino unos días de mis vacaciones, destino mi ocio, destino mi vida familiar, destino mi afición,  mi dinero, a ése destino al que la gente regala un tiempo del año. El valle tiene ése aislamiento que ha sido siempre lo más importante. Su emblema. Como en aquel entonces, en el 62 creo que fue, cuándo Sixto Mayayo y Antonio Liesa (Alcalde de Salardú y Secretario del Ayto respectivamente) cogen una maleta, se van a Madrid y van a pedir dinero. Se fueron con el espíritu de "Oiga, nosotros tenemos montaña, tenemos nieve, tenemos paisaje y un valle maravilloso, pero no tenemos un duro. Eso sí: tenemos gente que esquía."

Y ahí hubo un líder. Alguien que busca el dinero, saca 4 millones y medio de las antiguas pesetas, se viene aquí a vivir al Hotel La Creu, y arranca toda la historia. Había sido 24 veces campeón de España, tenía un sentido común fuera de lo normal y, hasta había trabajado en Suiza, que para entonces no era fácil.
Junto a esta persona, mi tío Luis, entró también la familia Serra, que conocíamos de haber esquiado juntos en Navacerrada. Ahí fue la mítica conversación entre ellos dos, en la que Luis Arias le dijo "Jesús, no sé si nos entenderemos o no nos entenderemos a la hora de llevar esto adelante. Pero si quieres invertir en nieve y en España, este es el lugar."

Y esa fue la clave. Poco después fue cuándo desafortunadamente falleció en el accidente de helicóptero en el puerto de Belagua haciendo un estudio para Banco Unión (socio de la estación en ése momento).

Yo creo que hay que respetar esa distancia. Hay que seguir apostando por gente que se quede mucho tiempo, no unos días. El perfil es completamente diferente y la diferencia entre uno y otro puede ser muy importante. El destino hay que llevarlo en el pecho. Igual que unos llevan Formigal, Candanchú o lo que sea escrito en sus chaquetas, otros tantos lucen las suyas aquí con orgullo. Hay que mantener eso."

Foto de Miguel Arias en su juventud

Miguel Arias junto al memorial de su tío en una foto personal


Entrevistadora: "Nos gustaría, si puedes, que nos hables también de tu libro. Y es que creemos que recoge muchas de las experiencias clave que sucedieron en el Valle de Arán en los momentos clave."

Miguel Arias. "Yo lo que busqué con el libro no era recopilar mis memorias ni nada así. Sino las de la gente del Valle de Arán. Creo que son 84 las entrevistas que recogimos en su momento. Cada uno con una visión diferente. El otro día en el Möet se me acercó un editor a felicitarme por él. Me dijo que lo había comprado en Vielha y que era un muy buen libro, y que se hablaba mucho de mi tío Luis y de su muerte. Y le respondí que la lógica era esa: al final fue Luis el que sacó adelante todo esto. Sobre esos pilares los demás trabajamos." 


Entrevistadora: "Bueno, pero no te quites mérito. Tu eras de esos que fomentaron ese cuidado por el producto, por la experiencia del esquiador, por la base de lo que es Baqueira hoy en día. Tú ibas por la cafetería y no se te caían los galones por recoger un papel y tirarlo a la basura, o recoger un tornillo perdido de una máquina."

Miguel Arias. "Por ahí anda -se ríe- no obstante, lo que si que recuerdo es como me trataban de loco. Cuándo yo veía que quitar piedras, sembrar, pagarle una propina a los pastores para que pasearan a las ovejas en verano por la estación de tal manera que su abono nos sirviese para que creciera fuerte el césped. Bueno pues por todas estas cosas me trataron de poco menos que iluso. Recuerdo que Eduardo Roldán, de Candanchú, me dijo "¡Te estás cargando esta parte de la montaña!". Y lo decía "Yo he venido aquí para hacer feliz a la gente. La gente tiene que pasarlo bien y esquiar, y así volverá".

Yo siempre me fijé en Émille Allais, un olímpico campeón del mundo y una inteligencia natural que me ha hecho pensar que en este mundo no ha habido nunca nadie cómo él. Estamos hablando de una persona en el año 55 tuvo la visión de cómo era la visión del paraíso de Ibiza. Puso en marcha la fábrica Rossignol así como otras de telesillas y teleféricos. En fin, fue el primero que usó un rodillo con un tío delante y otro detrás que planchaban la nieve. Claro, luego llegaron lo tractores con aperos que traían desde Canadá, las máquinas Ratrack, Prinorth, en fin. Hay que innovar.

Si te contara como llegamos a entender cómo había que pisar para evitar los bumps  en pistas... Lo frecuentes que eran y, tras analizarlo otro de mis mentores lo innovador que fue pisar correctamente de un día para otro... Ahora ya no hay casi bumps, pero en su día, hace 40 años era algo normal, y sabías si el tío que venía sabía esquiar o no en función de cómo pasaba estos bumps."


Entrevistadora: "¿Cuál es tu pista favorita?"

Miguel Arias. "Depende del día y a quién llevas detrás -se ríe-. No te he contestado en gallego eh, pero es que tienes que pensar que aquí se puede hacer de todo. Ayer como te decía al principio hicimos un homenaje al tío Luis subiendo a 2.500m bajando hasta 1.500m bajando por "Luis Arias" y "Vuelta a Casa". 1.000m de desnivel. Dime en cuántas estaciones puedes hacer eso de cara a la pendiente.

Emille Allais lo defendía: "Pon una gota de agua en la cima, y por dónde baje, por ahí tienes que bajar tú. Por ahí tiene que ir la pista. Y te diviertes mucho más". Y la verdad, tiene todo el sentido del mundo. El esquí en media ladera es un auténtico suplicio."


Entrevistadora: "¿Y tu rincón preferido del Valle?"

Miguel Arias. "Esta casa.  -Se ríe un poco más fuerte- Además nos ha pasado una cosa curiosa. Llevamos con mi mujer desde el 7 de diciembre aquí, a veces con mis hijos y ayer lo decíamos: "hemos ido a 4 sitios a comer a mediodía y estamos acabando enero. Y ya no es sólo por la COVID en el Valle de Arán, sino por lo acogedora que es esta casa. Estás aquí y no quieres más que disfrutar."

Miguel Arias entrevista con Luderna sobre Baqueira


Entrevistadora: "Es indudable que tienes una casa preciosa. Una auténtica inspiración para muchos de nosotros y que forma parte ya de parte de la historia del Valle de Arán, con invitados muy distinguidos. Está claro que eres el anfitrión perfecto y que, sin duda, has dejado huella en la estación y en la forma de hacer las cosas."

Miguel Arias. "Yo siempre he dicho que lo mejor para el visitante del Valle en Invierno (porque a la vista está que en verano, y vosotros lo sabéis de sobra, este rincón tiene mucho recorrido) es que el que viene no tenga tiempo más que de esquiar y no despistarse nada. Creo que lo importante es ver la cara de felicidad que traen a las 6 de la tarde ya sin poder ni con las botas. 
Eso se consigue con que la estación esté limpia. Ordenada. Marcada de arriba abajo. Bien pisada. Y que cuide mucho los pequeños detalles. El otro día me fijé en que un remontero, en una silla, le dejó al pasar por tercera vez una señora con su nieta una pequeña piruleta saludándola ya por su nombre y dándole ánimos. Eso tiene que ser Baqueira.


Entrevistadora: "Y tú Miguel, ¿Cómo ves el futuro del valle de Arán?"

Miguel Arias. "Creo que pasa por la educación. La educación en muchos sentidos. Educación en términos de convivencia, pero también en términos de colegios e iniciativas que puedan instalarse en el Valle. También de educación en el mundo de la nieve. Que la gente sepa como funciona la montaña, la economía de esta zona y que por supuesto: sepa esquiar. Por lo menos que haya tenido la suerte de poder aprender.

Esa es la cantera que en un futuro más adelante marcará la diferencia. La que traerá riqueza al Valle. Es verdad que pueden plantearse grandes cosas como en otras partes de Europa. Por ejemplo fomentar el golf, o incluso innovar en sistemas de transporte exclusivo mediante aviones eléctricos (hay un programa para ello actualmente desarrollándose por Airbus). Sin embargo, creo que lo fundamental es la educación.

Sin eso no vamos a ninguna parte.


Entrevistadora: "Gracias por tu tiempo, Miguel."

Miguel Arias. "Gracias a vosotros."

Publicado el 27/01/2022, actualizado el

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