Operación reconquista de España: la invasión del Valle de Arán
Tras la Guerra Civil Española, la huida hacia Francia del bando Republicano y el desembarco de Normandía en junio de 1944, con la consecuente pérdida de la Guerra Mundial por parte del régimen nazi, hizo imaginar una operación de reconquista de España. La II república desde el exilio necesitaba dar un golpe de fuerza en el tablero político internacional para intentar ser reconocida, y sus fieles con mucha experiencia militar, se encargarían de la operación.
Liderados por Jesús Monzón, miembro del PCE que había tenido relevantes cargos en la época de pre-guerra y que fue el encargado de reorganizar este partido en Francia, dónde además creó la Agrupación de Guerrilleros Españoles. Su estrategia consistiría en realizar varios ataques a lo largo del Pirineo, desviando energías del régimen franquista hacia estos puntos, siendo el objetivo principal el Valle de Arán.
Esta zona quedaba aislada y con un clima extremo durante el invierno y sólo se conectaba con el resto de España a través del puerto de la Bonaigua y el de Vielha, con lo que la posesión se estimaba como larga y creían que afectaría al régimen, generando levantamientos en contra en toda la península, tras lo que avanzarían en la reconquista con la supuesta ayuda de las potencias Aliadas. El 3 de octubre de 1944 se inició la operación, con unas primeras incursiones a través de Roncesvalles y el valle del Roncal. En estas operaciones se destinaron más de 600 hombres. Fueron rápidamente expulsados. Los Maquis iban completamente equipados y utilizaron armas que el ejército español no disponía, y de mejor calidad. Ahora bien, su carga de munición era muy baja y su logística, prácticamente inexistente. El 19 de octubre de ese mismo año, 112 brigadas de entre 300 y 400 maquis cada una lanzaron la operación de reconquista al Valle de Arán. La toma del Bajo Arán fue muy rápida con especial resistencia en Es Bòrdes. En las cotas altas sólo tomaron Bagergue, donde instalaron ametralladoras en el campanario de su iglesia y dónde fijaron su cuartel general. En Salardú hubo importantes destrozos derivados del uso de piezas anticarro y morteros.
Esa misma tarde, a través de la Bonaigua, llegaron los primeros refuerzos del régimen franquista y los maquis tuvieron que retirase del Naut Aran. 30.000 hombres combatieron a los maquis. El ataque de Vielha no se ordenó definitivo para evitar que se cortara la retaguardia y se impidiera la huida. El 30 de octubre de 1944 el ejército franquista llegó a la frontera francesa dándose por finalizada la operación reconquista del Valle de Aran y huyendo los maquis a Francia. El historiador Ferran Sánchez Agustí estima en esos días 67 muertos, de los cuales 36 eran de las fuerzas gubernamentales, 27 maquis y 4 civiles.
El armario de las seis llaves y las autoridades
Cuando hablamos del Valle de Arán hablamos de un territorio que ha mantenido no sólo su cultura y su lengua sino que también sus propias instituciones y privilegios desde 1313, a través del documento “Querimònia” redactado bajo el reinado de Jaime II de Aragón.
Este documento, de gran importancia pues contenía las normas básicas y de convivencia del territorio, junto a otros documentos y trajes utilizados por los miembros del Conselh se encontró en el armario de las 6 llaves o “Armari des sies Claus”. El Conselh es la institución de gobierno más relevante del territorio y se mantuvo hasta 1834, año en que María Cristina lo suprimió. Incluso en 1717, con el Decreto de Nueva Planta del Rey Felipe V en que suprimieron todos los privilegios catalanes, se mantuvieron en el Valle de Arán a cambio del pago como impuesto de “eth galin reiau” (unidad de medida) para cada uno de los hogares del territorio. En 1979 en la Constitución se reconoce el hecho diferencial de Arán y en 1990, con la firma de la Ley 16/1990 sobre el régimen especial del Valle de Arán, se restableció el Conselh Generau y el Síndic de Arán como principal institución de organización administrativa propia. Reformada y ampliada en 2015, con la ley 1/2015.