Una vez más, la entrevista comienza de la forma más inesperada:
Miguel Arias. "¿Sabes de dónde viene la palabra café?"
Entrevistadora: "No, no tengo ni idea"
Miguel Arias. "Caliente, aromático, fuerte y escaso" -se ríe
Entrevistadora: "Pues como estar a tu lado. Eres de esas personas que escasean. Yo no conozco mejor anfitrión. Eres mi referente educándome como anfitriona. ¿Cuántas veces habremos hablado de tu llegada al Valle de Arán, y de todas esas historias tan bonitas que tienes guardadas?"
Miguel Arias. "Gracias. Ayer hubo un encuentro maravilloso gracias a una amiga mía, François Millet, francesa y relacionada con las famosas marcas de ropa de montaña Millet. En el año 73 vino a trabajar con nosotros y estuvo trabajando de guía dos años. Me avisó de que estaba aquí, nos juntamos y estuvimos esquiando y haciendo las bajadas que hacíamos en aquel entonces sin los medios mecánicos que existen ahora mismo. Quedamos a las 11h30 en 2.200 y terminamos a las 14h en Möet tomando champán y recordando todos los buenos momentos de esa época.
Todos estábamos de acuerdo en que en ése momento conseguimos hacer una familia. Una familia de gente joven, con ganas y con una ilusión: hacer la estación que hoy es. Ella que vive en Le Clusaz y la compara con una estación de los Alpes. Y yo ayer, cuándo veía los desniveles que puedes hacer, con la calidad de nieve que hay, con la variedad del terreno y lo bien trazadas que están las pistas, lo volví a confirmar. No tiene nada que envidiar a ningún sitio.
Por no mentir, tenía la parte de atrás del cerebro constantemente recordándome el cómo lo haría yo en este momento, en estos años, pero a pesar de que creo que ayer habría como 4.000 personas, no las ves. No las ves. "
Entrevistadora: "¿Y qué echas de menos actualmente en la estación?"
Miguel Arias. "Que se fomente un poco más la escuela. Para mi es el mejor 'departamento de marketing' que hay en una estación. 200 o 300 chavales que esquían y que hacen de embajadores en la estación. Pero vamos, que yo he visto la estación de diez estos días."
Entrevistadora: "Yo como madrileña que tenía más a mano otras estaciones, estoy de acuerdo. Esta estación no tiene nada que envidiar a otras, y en 18 años viviendo en el Valle, no me la acabo."
Miguel Arias. "Tu has empezado como todos, en el puerto de Navacerrada. Y déjame decirte que por ello eres muy afortunada. Yo actualmente he llevado casi a 5.000 esquiadores a Canadá con mi agencia, y el que aprende en Navacerrada puede esquiar en cualquier sitio. Y para muestra, ahí tienes un botón. En un país de sol, playa, flamenco, la única medalla de oro de esquí fue para Paquito Fernández Ochoa y su hermana Blanca."
Entrevistadora: "Qué bien me conoces. Además yo era asidua de 'Venta Arias' dónde me llevaba mi padre a sacarme el frío. Porque en esa época esas chaquetas y esas botas de cordones me dejaban criogenizados los pies."
Miguel Arias, hablando de Sierra Nevada, "Los primeros años del hotel Arias (señala un cuadro al lado de la ventana) sí era un muy bien hotel. Era un hotel que imitaba el estilo suizo, con una clientela muy buena. Luego ya cambió y se vinieron más a sitios como este. Y eso es algo que espero que se sepa mantener en el tiempo. Tanto por parte de la estación como por parte de los políticos. Que tenga claro cómo es este destino - Valle de Arán- y que se fomenten las estancias largas, de varios días o una semana."
Entrevistadora: "Bueno, yo creo que hemos aprendido mucho de ti. En LUDERNA hemos extendido la estancia media a 5,6 noches y en verano a 10 noches estos últimos años. Tu visión integral nos ha ayudado mucho a desarrollar conceptos como por ejemplo el teletrabajo en apartamentos del Valle de Arán. También andan por ahí nuestras guías digitales que se basan en el acompañamiento propio al cliente durante toda su estancia. Algo que siempre has defendido en este destino para esquiadores y visitantes."
Miguel Arias. "Hay una palabra que para mi es mágica y que para mi es "DESTINO". Destino quiere decir que yo destino unos días de mis vacaciones, destino mi ocio, destino mi vida familiar, destino mi afición, mi dinero, a ése destino al que la gente regala un tiempo del año. El valle tiene ése aislamiento que ha sido siempre lo más importante. Su emblema. Como en aquel entonces, en el 62 creo que fue, cuándo Sixto Mayayo y Antonio Liesa (Alcalde de Salardú y Secretario del Ayto respectivamente) cogen una maleta, se van a Madrid y van a pedir dinero. Se fueron con el espíritu de "Oiga, nosotros tenemos montaña, tenemos nieve, tenemos paisaje y un valle maravilloso, pero no tenemos un duro. Eso sí: tenemos gente que esquía."
Y ahí hubo un líder. Alguien que busca el dinero, saca 4 millones y medio de las antiguas pesetas, se viene aquí a vivir al Hotel La Creu, y arranca toda la historia. Había sido 24 veces campeón de España, tenía un sentido común fuera de lo normal y, hasta había trabajado en Suiza, que para entonces no era fácil.
Junto a esta persona, mi tío Luis, entró también la familia Serra, que conocíamos de haber esquiado juntos en Navacerrada. Ahí fue la mítica conversación entre ellos dos, en la que Luis Arias le dijo "Jesús, no sé si nos entenderemos o no nos entenderemos a la hora de llevar esto adelante. Pero si quieres invertir en nieve y en España, este es el lugar."
Y esa fue la clave. Poco después fue cuándo desafortunadamente falleció en el accidente de helicóptero en el puerto de Belagua haciendo un estudio para Banco Unión (socio de la estación en ése momento).
Yo creo que hay que respetar esa distancia. Hay que seguir apostando por gente que se quede mucho tiempo, no unos días. El perfil es completamente diferente y la diferencia entre uno y otro puede ser muy importante. El destino hay que llevarlo en el pecho. Igual que unos llevan Formigal, Candanchú o lo que sea escrito en sus chaquetas, otros tantos lucen las suyas aquí con orgullo. Hay que mantener eso."