El imaginario del pueblo de Garós lo conforman su iglesia románica de Sant Julià, con un campanario menos estilizado que los habituales de la zona y más similar a una torre de defensa, y sus pequeñas calles propias de la arquitectura aranesa.
Ubicado a 1.115 metros de altitud y con una población de 136 habitantes.
Dentro de su oferta gastronómica destaca Eth Restillè, uno de los más reconocidos restaurantes del Valle de Aran. Es Arraitzes con una cocina fusión peruana, es otro de los restaurantes destacados en Garós.
Encontrará también un pequeño colmado en la plaza mayor de este pueblo.
La primera semana de noviembre se celebra en Garós Era Mongetada, una gran fiesta gastronómica.